Capri y Río Piedras: Entrevista a Los Hermanos Valle

Capri y Río Piedras: Entrevista a Los Hermanos Valle

Los Valle en Río Piedras

Por Roberto Tito Otero

Los muros también tienen memoria. Uno recuerda cuando caen o cuando se erigen, ya sea Jérico o las murallas de San Juan. Los muros hablan pretende rescatar los espacios abandonados de la ciudad, reflejo del deterioro social y económico interviniéndolos con murales. De nuevo, esos muros tienen memoria.

Las tiendas Capri han dicho que proximamente cierran sus puertas luego de más de 50 años. Es parte del deterioro comercial y residencial de Río Piedras. El edificio que las alberga le pertenece a Del Valle Realty. Y uno de los murales pronto abrazará una de sus paredes. Los hermanos Valle (Luis y Antonio) son sus actuales dueños. Ellos recuerdan el inicio de las tiendas Capri. Don Luis nos explica “Antes era la Nueva Borínquen, la tienda que salía por tres calles, y pasó a ser a lo que es ahora, Capri.”

“Ahora, Capri encuentra que no es suficiente lo que vende ahí… Ha habido una disminución en todos láos. Entonces no existía más que Río Piedras. Todo el mundo venía a comprar a Río Piedras.” Contínua contando don Luis.
El padre de los hermanos Valle volvió a Puerto Rico de los Estados Unidos durante los años duros de la Gran Depresión. Acá, creyó que la pasaría mejor. Y fue cierto. Y fue duro. Comenzó de quincallero ambulante por Río Piedras.

Similar al hombre de la foto, el Valle originario, caminó las calles de Río Piedras –según me cuenta don Luis que le contaba su padre y le dicen todavía sus recuerdos infantiles– vendiendo quincallería de un lado al otro. “El comercio entonces estaba en ese lado, en las calles cercanas a la plaza de la iglesia. Allá era verdaderamente el pueblo” sigue contando don Luis. Un día le llega la suerte al padre de los hermanos Valle. El dueño de la Casona (actual Casa Ruth Hernández) le propone al quincallero que le compre la Casona. “¿Con qué dinero?” pregunta don Valle. El dueño del comercio le contesta que él le fía la Casona. Y así don Valle compró “La Borínquen.”

El padre del difunto juez Trías Monge tenía un almacén de mayoreo en San Juan al que le compraba el antiguo dueño de La Borínquen y luego don Valle. Cuenta don Luis, que Trías Monge, padre, volaba en hidroavión desde Isla Grande parando en La Habana, en Miami, en Washington hasta llegar a Nueva York. Allí compraba mercancía en convoy, “convoyá”, es decir un paquete con cosas diversas. ¿Querías comprar martillos? Muy bien. Pero te los llevabas con jabones, correas y tazones. De esas compras de don Trías Monge, se abastecía don Valle. Llegaron a ser tan buenos amigos, que es don Trías Monge quien mucho tiempo después le presta 250,000 dólares para construir el actual edificio de Del Valle Realty y antiguo hogar de la Nueva Borínquen y de las desaparecientes tiendas Capri.

Al “desparramamiento ” le adjudica don Luis, el deteriorado estado actual del comercio y de Río Piedras en general. “La mudanza de la gente y comercio de los alrededores de la plaza de la iglesia a la De Diego estuvo bien. Pero luego se fueron a las urbanizaciones y esa es la causa principal de la crisis”. Y claro, al subsecuente surgimiento de los centros comerciales y mega tiendas que arruinaron a los pequeños comerciantes.

En las paredes de este edificio que alberga también a Arzuaga Fabrics, otra de las empresas de los Valle, existe la historia de un hombre, de una familia que con su esfuerzo echó palante y en ese impulso echaron palante al pueblo de Río Piedras. Hoy las cosas no son iguales y más comercios se van de la ciudad del Roble y Los Cardenales.

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rindiana

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  1. 11th October 2013 | Hilda says: Reply
    Interesante! Así se escribe la historia de nuestros pueblos. Que pena que no se indague más en estos héroes anónimos que los forjaron.

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